martes, diciembre 29
Me quede afuera
lunes, diciembre 14
lunes, diciembre 7
Regresando a casa
lunes, noviembre 30
viernes, octubre 23
Hay días y días...
lunes, octubre 19
Dando pena
domingo, octubre 4
Nosotros también podemos?
sábado, octubre 3
See ya Teleradio
viernes, octubre 2
The 30's
Comenzó Octubre y mi blog no avanzó nada, creí que Septiembre plasmaría mis últimas vivencias como veinteañero que transita por las calles santiaguinas. Nada. No escribí nada. ¿Tenía tanto que contar? Creo que no.
En fin, ya tengo treinta. El mundo no se cayó, al llegar el 21 de Sept, tampoco me transformé en hombre lobo, vampiro o cuantas cosas están de moda, seguía siendo el mismo. El punto es por que las operadoras telefónicas te preguntan fecha de nacimiento y luego la edad, no pueden hacer ellas el cálculo?? O esperan que uno cual Gollum se retuerza en la silla diciendo, “Treinta, Treinta” con la misma voz que el sujeto aquel pronunciaba su nombre? No es cierto “My Preasure”.
Espero que en esta nueva década, las ganas de escribir vuelvan y se queden por harto rato.
domingo, septiembre 13
Martillando por una causa
miércoles, septiembre 9
Será un día especial?
lunes, agosto 10
Día extra en Praga
sábado, agosto 8
...
domingo, agosto 2
Cruzando la línea imaginaria, Parte II
sábado, julio 25
Cruzando la línea imaginaria
Cuando aterrizaba el avión en el aeródromo El Loa, gratamente vi a través de la ventanilla, como el verde, sí el verde, ha avanzado ganándole la batalla al desierto. Ese desierto que me cobijó por un año y medio. Pensé en lo fácil que sería reconocer a la persona que me esperaba, hasta que me doy cuenta que en el norte chileno, peruano o boliviano es casi lo mismo, todos bajitos y morenitos.
Recojo mi maleta, leo mi nombre en un cartel, saludo y sigo al señor camino a nuestra Land Cruiser con patente boliviana, recorremos la circunvalación calameña, trato de recordar todo o cuan cambiado está después de casi dos años. Sorpresa!! Han terminado el paso nivel, de seguro es la obra más eterna del MOP.
Sentado miraba fijo por la ventana, en mi cabeza palabras decían, ahí está el San Pedro y San Pablo, no logro recordar como se llama el pequeño volcán a los pies del San Pedro, de seguro Pamela lo recuerda, pienso. Más al sur está el Putana, a lo lejos veo el Licancabur.
Pasamos por la Estación San Pedro, recuerdo la entrevista de la única habitante, que contaba que lavaba la ropa los días de lluvia, ahora ella no necesita lavar. El camino nos lleva por el costado del Poruña, más adelante atravesamos los salares de Ascotán y Carcote, a lo lejos se ve Ollagüe nuestro pueblo fronterizo. Timbran mi pasaporte, ahora es el turno de pasar por la aduana de Bolivia.
Un policía flaquito recibe mi pasaporte y formulario, me pregunta por mi visa de trabajo (el cual lo llama de otra forma), miro al chofer, no hay forma de pasar como turista. Pienso que hasta acá llega mi viaje, algo me dice el policía en alusión a mi conciencia. Estúpidamente creo que me está pidiendo plata, que hago abro mi billetera y le doy? Si no es eso, la cagó y me gano la PLR a Ollagüe.
Finalmente me timbra el pasaporte, me cobra tres mil bolivianos, consulto el equivalente en pesos chilenos, son dos mil cien, eso vale el adhesivo que le ha pegado a mi formulario, vuelve a hablar de la conciencia, ahora si me queda claro, me pide plata, saco un billete de cinco mil. He comprado mi ingreso a Bolivia por sólo dos mil novecientos pesos. Me advierte que cuando salga debo hacerme el loco, de seguro deberé pagar algunos pesos para regresar a Chile.
Recordé a Raquel, en los inicios del reality, (poner voz de Raquel) los invito a atravesar esta línea imaginaria que nos trasladara a 1810, 1910 etc. Esa línea imaginaria cruce yo, aunque diferencias no encontré porque del lado chileno y boliviano el paisaje era igual.
Después de dos horas desde la aduana, ingresamos a faena, ahí estoy una hora conversando con el guardia esperando que alguien me vaya a recoger y así comenzar esta aventura.
sábado, junio 27
Amor en Barcelona
viernes, junio 19
Era una gotita, una sola gota...
miércoles, junio 17
Bailar y Llorar
jueves, junio 11
De promotor
lunes, junio 8
De Terror
sábado, junio 6
El día que desaparecí
viernes, mayo 29
Mi vida por Illanes
jueves, mayo 28
Camino Iluminado
domingo, mayo 17
Bajo la cortina
Desperté hace veinte minutos, no es porque yo quisiera, mi celular sonó. La melodía era la clásica, no indica algún llamado especial. Miré la pantalla, Mamá llamando… Pongo mi mejor voz de despierto y sobrio. Apreto aceptar y digo aló?
No es mi mamá, es mi sobrina, pienso ella no está aun en edad de distinguir si su tío habla raro porque tiene mucho sueño o se fue de copas la noche anterior. Conversamos, creo que estoy modulando menos de lo normal, no me entiende, creo haber repetido tres o cuatro veces la misma pregunta, ¿Dónde estás? Sé la respuesta, pero no se que más preguntarle, me cuenta de las sopaipillas que planean hacer y me invita a comer. Me excuso con un ¡Pucha, estoy en la playa!
10.47 am indica el reloj de mi celular, ya no puedo ir a tomar desayuno, 17 minutos atras se acabó el servicio.
Salgo de la pieza, veo las casi dos botellas de ron que nos tomamos anoche, entiendo el porque me duele la cabeza, recuerdo que dije ayer, tengo edad suficiente para no caer en estos juegos del “toma dos dedos no más”. Niños, no lo hagan en su casa. Grandes tampoco.
Desde la terraza, veo y escucho como las olas rompen en la orilla, como el agua dulce y cochina del Aconcagua se junta con el agua salada y cochina del mar. Las dunas lentamente avanzan hacia los cerros, como arrancando del mar, comiéndose un bosquecito de eucaliptos.
Como aún debo tener algunos grados de alcohol en la sangre, escucho el soundtrack de Once, otra vez me acuerdo de ti, pero antes de acostarme dije que te mandaría a la chucha y más allá.
Lee… no quiero quererte más, me cagaste una vez, quizás dos, no quiero una tercera. Desde ahora, te dejo de querer.
He dicho.
sábado, mayo 16
lunes, mayo 11
Llamadas inesperadas
domingo, mayo 10
Rosa, mi mamá.
viernes, mayo 8
5pm de un viernes
Llevo quizás cinco horas mirando a través de la ventana de mi oficina, mirando como nuestro edificio se refleja en el del frente, cinco horas eternas, en la cual pareciera que el tiempo se detuvo, me fijo en el cordón todo enredado de mi teléfono, ese teléfono que no ha sonado en todo el día, raro no?.
lunes, mayo 4
Ella checa, Él irlandés, Yo fotógrafo
Escuché una canción hace una semanas, se supone era el tema central de una película, pero nunca antes lo había escuchado.
Mi lado obsesivo salió como tantas otras veces, en cosas que quizás no tengan la importancia que les doy, averigüé como se llamaba la canción, la busqué en youtube, la escuche varias veces hasta memorizar algunas líneas y tararear otras.
Resulta que la canción desconocida, era la ganadora del Oscar 2008 a la mejor canción, pertenecía a la película “Once”.
Once?... Once?... No, no existían registros en mi cabeza.
Tenía la canción sonando en mis oídos, siguiente paso... obv io, encontrar la película, varios días buscando y nada... esto del cine independiente, incluso en la red te juega malas pasadas, hasta que en una blanca ventana, esas del chat, recibo el link que me lleva a descargar. Sí, dije descargar, soy uno de los cuantos miles de piratas ciberneticos de la red, pero como diría un consumidor de marihuana, es para uso personal.
Domingo por la mañana, conecto el notebook a mi televisor, me preparo, ajusto el volumen, presiono play, en ese momento una nueva historia comienza a pasar frente a mis ojos.
Ella y él, curiosamente no tienen nombres, bueno si los deben tener, pero nunca lo pronuncian, sentados en una tienda de musica comienzan a tocar una nueva canción de él, precisamente “la” canción, como la he escuchado comienzo a cantarla, a ellos parece no molestarles.
Ella habla en un idioma raro, checo descubro más tarde, ella es checa, de seguro ha cruzado Charles Bridge miles de veces, si hasta debe tener una foto en el Reloj Astronómico. Él, irlandés, de pelo rojizo, toca la guitarra.
Fin de la película, nuevo paso, el soundtrack, lo escucho como tratando de recordar cada escena de la película, que de seguro me repetiré muy pronto.
Camino por el Forestal, con mi cámara fotográfica en la mano y mis nuevos audífonos conectados al iPod, escuchando sin parar, a la pianista checa y al guitarrista irlandés, una, otra, y otra vez.
domingo, mayo 3
Recuerdos
Avanzaba por la Costanera Norte regresando a Santiago, quince minutos antes iba en la dirección opuesta, a una velocidad mucho mayor tratando que Gonzalo no perdiera su avión.
Mientras los piip de los portales se mezclaban con la musica de la radio, me acordé de ti. Sí, de ti, mi mano derecha estaba apoyada en el asiento del copiloto, pienso unos segundos y te imagino sentada, mirándome y hablando de muchas cosas, como cuando solíamos salir y yo cariñosamente ponia mi mano sobre tu pierna. Seguro dirás, si tampoco salimos tanto, quizás tengas razón, pero estoy seguro que en cada una de esas contadas veces, mi mano y tu pierna estaban juntas.
Vuelvo a sentir que te extraño... hago fuerza mental para que mi celular suene, con la melodía que hace mucho tiempo elegí, ésa que cuando nos reencontramos te hice escuchar. Creo que no tengo tanta fuerza, no logro que el aparato suene...
Bueno, me arreglo y me voy al cine, ¿Te acuerdas que una vez fuimos a El Biógrafo juntos?. Ojalá recordaras que película era, porque mi memoria no logra recordarla, pero de algo si estoy seguro, en esa oportunidad, mi mano y tu mano estaban juntas, hoy de seguro estaré mirando el asiento del lado, tratando de buscarte, tratando de sentir tu mano entrelazada a la mía, como cuando estábamos juntos, te acuerdas?