domingo, mayo 10

Rosa, mi mamá.

Tenías sólo veintidos cuando nos vimos por primera vez,  no recuerdo el momento preciso, pero estoy seguro que tú sí lo recuerdas.

Tengo millones de recuerdos de pequeñas cosas que nos han pasado, en todo este tiempo que hemos estado juntos, apoyándonos siempre. Me imagino de seis, mirando hacia la entrada del colegio, esperando que llegaras, como lo hacían las mamás de todos mis compañeros, muchas veces pensé que no me querías, ya grande entendí que trabajabas lejos y la locomoción no era buena, escucho tu voz de nuevo en mi cabeza diciendo, "pero si sabes que estoy trabajando" cuando te interrogaba.

Te acuerdas que por estas fechas, tal vez quince años atrás, casi marcamos un trágico día de la madre, por culpa de esos tipos que me atropellaron, nuevamente nos levantamos, como todas las veces que antes lo habíamos hecho. Reconocer tu cara que me miraba emocionada, entre los miles de papás cuando salí del colegio, entendí que estabas orgullosa de mí.

Recibí tus constantes palabras de apoyo, cada vez que llegaba con el ánimo por el suelo, después de cada prueba en la Universidad, tus lágrimas en nuestra despedida hace tres años en el aeropuerto y como te contuviste esa vez que me fuiste a despedir en mi inicio de la aventura australiana, lágrimas que no pudiste contener cuando me viste regresar y te dije: "para que lloras si ya estoy acá, no me pude quedar jajaja".

Aun tengo en la memoria las palabras que te dije, el día que supiste que serías abuela. Fue la primera vez, y única, que te mandé a la mierda.

Tal vez no te lo digo todas las veces que quisiera... te quiero mucho mamá!

Feliz día!



1 comentario:

  1. Bellos recuerdos... bellas palabras para tan sincero e intenso sentimiento!

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