viernes, mayo 29
Mi vida por Illanes
jueves, mayo 28
Camino Iluminado
domingo, mayo 17
Bajo la cortina
Desperté hace veinte minutos, no es porque yo quisiera, mi celular sonó. La melodía era la clásica, no indica algún llamado especial. Miré la pantalla, Mamá llamando… Pongo mi mejor voz de despierto y sobrio. Apreto aceptar y digo aló?
No es mi mamá, es mi sobrina, pienso ella no está aun en edad de distinguir si su tío habla raro porque tiene mucho sueño o se fue de copas la noche anterior. Conversamos, creo que estoy modulando menos de lo normal, no me entiende, creo haber repetido tres o cuatro veces la misma pregunta, ¿Dónde estás? Sé la respuesta, pero no se que más preguntarle, me cuenta de las sopaipillas que planean hacer y me invita a comer. Me excuso con un ¡Pucha, estoy en la playa!
10.47 am indica el reloj de mi celular, ya no puedo ir a tomar desayuno, 17 minutos atras se acabó el servicio.
Salgo de la pieza, veo las casi dos botellas de ron que nos tomamos anoche, entiendo el porque me duele la cabeza, recuerdo que dije ayer, tengo edad suficiente para no caer en estos juegos del “toma dos dedos no más”. Niños, no lo hagan en su casa. Grandes tampoco.
Desde la terraza, veo y escucho como las olas rompen en la orilla, como el agua dulce y cochina del Aconcagua se junta con el agua salada y cochina del mar. Las dunas lentamente avanzan hacia los cerros, como arrancando del mar, comiéndose un bosquecito de eucaliptos.
Como aún debo tener algunos grados de alcohol en la sangre, escucho el soundtrack de Once, otra vez me acuerdo de ti, pero antes de acostarme dije que te mandaría a la chucha y más allá.
Lee… no quiero quererte más, me cagaste una vez, quizás dos, no quiero una tercera. Desde ahora, te dejo de querer.
He dicho.
sábado, mayo 16
lunes, mayo 11
Llamadas inesperadas
domingo, mayo 10
Rosa, mi mamá.
viernes, mayo 8
5pm de un viernes
Llevo quizás cinco horas mirando a través de la ventana de mi oficina, mirando como nuestro edificio se refleja en el del frente, cinco horas eternas, en la cual pareciera que el tiempo se detuvo, me fijo en el cordón todo enredado de mi teléfono, ese teléfono que no ha sonado en todo el día, raro no?.
lunes, mayo 4
Ella checa, Él irlandés, Yo fotógrafo
Escuché una canción hace una semanas, se supone era el tema central de una película, pero nunca antes lo había escuchado.
Mi lado obsesivo salió como tantas otras veces, en cosas que quizás no tengan la importancia que les doy, averigüé como se llamaba la canción, la busqué en youtube, la escuche varias veces hasta memorizar algunas líneas y tararear otras.
Resulta que la canción desconocida, era la ganadora del Oscar 2008 a la mejor canción, pertenecía a la película “Once”.
Once?... Once?... No, no existían registros en mi cabeza.
Tenía la canción sonando en mis oídos, siguiente paso... obv io, encontrar la película, varios días buscando y nada... esto del cine independiente, incluso en la red te juega malas pasadas, hasta que en una blanca ventana, esas del chat, recibo el link que me lleva a descargar. Sí, dije descargar, soy uno de los cuantos miles de piratas ciberneticos de la red, pero como diría un consumidor de marihuana, es para uso personal.
Domingo por la mañana, conecto el notebook a mi televisor, me preparo, ajusto el volumen, presiono play, en ese momento una nueva historia comienza a pasar frente a mis ojos.
Ella y él, curiosamente no tienen nombres, bueno si los deben tener, pero nunca lo pronuncian, sentados en una tienda de musica comienzan a tocar una nueva canción de él, precisamente “la” canción, como la he escuchado comienzo a cantarla, a ellos parece no molestarles.
Ella habla en un idioma raro, checo descubro más tarde, ella es checa, de seguro ha cruzado Charles Bridge miles de veces, si hasta debe tener una foto en el Reloj Astronómico. Él, irlandés, de pelo rojizo, toca la guitarra.
Fin de la película, nuevo paso, el soundtrack, lo escucho como tratando de recordar cada escena de la película, que de seguro me repetiré muy pronto.
Camino por el Forestal, con mi cámara fotográfica en la mano y mis nuevos audífonos conectados al iPod, escuchando sin parar, a la pianista checa y al guitarrista irlandés, una, otra, y otra vez.
domingo, mayo 3
Recuerdos
Avanzaba por la Costanera Norte regresando a Santiago, quince minutos antes iba en la dirección opuesta, a una velocidad mucho mayor tratando que Gonzalo no perdiera su avión.
Mientras los piip de los portales se mezclaban con la musica de la radio, me acordé de ti. Sí, de ti, mi mano derecha estaba apoyada en el asiento del copiloto, pienso unos segundos y te imagino sentada, mirándome y hablando de muchas cosas, como cuando solíamos salir y yo cariñosamente ponia mi mano sobre tu pierna. Seguro dirás, si tampoco salimos tanto, quizás tengas razón, pero estoy seguro que en cada una de esas contadas veces, mi mano y tu pierna estaban juntas.
Vuelvo a sentir que te extraño... hago fuerza mental para que mi celular suene, con la melodía que hace mucho tiempo elegí, ésa que cuando nos reencontramos te hice escuchar. Creo que no tengo tanta fuerza, no logro que el aparato suene...
Bueno, me arreglo y me voy al cine, ¿Te acuerdas que una vez fuimos a El Biógrafo juntos?. Ojalá recordaras que película era, porque mi memoria no logra recordarla, pero de algo si estoy seguro, en esa oportunidad, mi mano y tu mano estaban juntas, hoy de seguro estaré mirando el asiento del lado, tratando de buscarte, tratando de sentir tu mano entrelazada a la mía, como cuando estábamos juntos, te acuerdas?