martes, diciembre 29

Me quede afuera

La última vez que maneje tarde en dirección a la casa de mis papás, fue cuando quedé con un pedazo de llave en la mano, la otra parte en la cerradura de la puerta del departamento. Lo encontré gracioso, algo cambiaba radicalmente mis planes.

Saqué una nueva copia de mis llaves, las cuales las puse en uno de mis llaveros de la Torre Eiffel, esos que me quedaron porque nunca los entregué, así estaban las llaves, mi segunda copia. Las ideas después del accidente fueron muchas, tener una copia en el auto, unas amigas se ofrecieron a guardar la copia, para un futuro, serán levemente psíquicas tal como Rachel lse revelara a sus compañeros de coro en Glee. Tendrán B y P, tales características?.

Teléfono en mano, hablo feliz de la vida, anunciando mi visita para menos se cinco minutos, salgo miro las llaves del auto con Lord Vader, cierro la puerta, algo falta... las llaves del depto están del otro lado de la puerta, maldición. Me consuela saber que al menos tengo las llaves del auto, reviso en la guantera y no está la segunda copia, mientras manejo recuerdo a B y P, también recuerdo que no les pasé nunca las llaves, de hecho las puedo imaginar, colgadas tal cual donde las puse la última vez.

Creo en la opción de tener, segundas, terceras y cuartas copias... pero a diferencia mía, no las tengan a más de 50 kms de distancia.


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