viernes, octubre 2

The 30's

Comenzó Octubre y mi blog no avanzó nada, creí que Septiembre plasmaría mis últimas vivencias como veinteañero que transita por las calles santiaguinas. Nada. No escribí nada. ¿Tenía tanto que contar? Creo que no.

En fin, ya tengo treinta. El mundo no se cayó, al llegar el 21 de Sept, tampoco me transformé en hombre lobo, vampiro o cuantas cosas están de moda, seguía siendo el mismo. El punto es por que las operadoras telefónicas te preguntan fecha de nacimiento y luego la edad, no pueden hacer ellas el cálculo?? O esperan que uno cual Gollum se retuerza en la silla diciendo, “Treinta, Treinta” con la misma voz que el sujeto aquel pronunciaba su nombre? No es cierto “My Preasure”.

Espero que en esta nueva década, las ganas de escribir vuelvan y se queden por harto rato.

domingo, septiembre 13

Martillando por una causa

Hace unas semanas recibí un correo, una invitación a ser partícipe en la construcción de una mediagua para Un Techo para Chile, tuve mis dudas, finalmente acepté comprometiendo mi ayuda para el primero de los dos días.

Camino a Puente Alto, en una toma, conocí a Marcela una chica de 24 años, madre de dos hijos, la beneficiada del programa, tuvimos unos problemas lo que nos hizo llegar un poco más tarde de lo pronósticado, Nayareth su hija sentada en la escalera de la entrada nos esperaba, quizás pensando que la ayuda no llegaría y todo sería un sueño, un mal sueño. Al vernos llegar grita avisando "Llegaron, llegaron!!"

Bajo un sol, muy primaveral, con chuzo en mano varios haciamos los quince hoyos, que servirían para los pilotes, donde montaríamos la casa, nuestra misión del primer día dejar instalado el piso. A medio día, tenía una certeza, debía volver.

Debía volver, ver el trabajo terminado, seguir colaborando. A pesar del dolor de brazos y espalda, ahi estamos de nuevo, listos para seguir trabajando. Venciendo el temor a caminar por ese techo, que nosotros construimos, tal como lo hicimos con el resto de la casa.

Tuvimos corte de cinta, Marcela, emocionada tijeras en mano recibía un certificado que la hacia propietaria de su casa, su vivienda provisoria, hasta que en un futuro pueda acceder a su vivienda definitiva, queda la satisfacción que un pequeño esfuerzo, o la unión de pequeños esfuerzos, logramos algo, los hijos de Marcela tienen sus piezas nuevas.

Ella recibe ayuda, pero creo que nosotros al tener esta oportunidad recibimos mucho más.

miércoles, septiembre 9

Será un día especial?

Hoy es 9 de Septiembre del año 2009, para muchos el 9 del 9 del 9, la trilogía de nueves que trajo varias teorías, los Beatles vuelven con discos y rockband, pero todos queremos que este 999 sea distinto... hoy como en casos particulares somos 1, una hinchada que alienta a su equipo... hoy trataremos de clasificar al Mundial.

Vamos CHILE!!

lunes, agosto 10

Día extra en Praga

Llevaba casi veinte días viajando por Europa, con mi mochila a cuesta, de hostal en hostal. Todo había resultado sin problemas, incluso pude superar mi bloqueo idiomático en el aeropuerto de Londres, cuando una policia me interrogaba del por qué de mi atrevimiento de entrar a las tierras de la reina. Repetir "Sorry, I don´t understand", recibir más preguntas, y sólo atinar a mostrar y mostrar papeles que justifican mis vacaciones, que no soy un lanza de exportación, de los muchos que exporta Chile al mundo, habrán pensado en ponerles una etiqueta, PRODUCT OF CHILE, para subirles el pelo? Quién sabe.

En fin, logré entrar, conocí cuatro chilenos en cuatro días, el acento que le dicen, ese que nos hace renocibles en cualquier parte del mundo, aunque más bien diría que son las incontables veces que decimos weón, wea en una frase de aunque sería dos palabras, "weón mira... la reina" o "cácha la weaaaa", bueno esos mismos cuatro chilenos al igual que yo, en diferentes días tuvieron o tendríamos como destino Praga, la capital de la República Checa, esa que tiene la bandera parecida a la chilena, pero sin estrella.

A falta de estrella, los checos tienen letras raras, y por supuesto, no hablan español ni inglés, sino checo, los únicos en el mundo, pero sin importarles eso, siguen hablando checo. Usan también las coronas checas. Así que ahi estaba, parado en el aeropuerto de Praha (así le dicen ellos), tratando de entender como llegar a mi hostal, tomo un bus que me lleva a la estación del metro, le pregunto a una rubia de pelo corto si esa era la estación terminal del bus. Me sonrié y asiente. Otra pareja de checos me ayuda a entender como entrar al metro, las indicaciones sólo están en checo, el boleto que compré para el bus también me sirve, es como el Transantiago, pero con menos gente.

Llego a mi estación, mi mapa de Lonely Planet falla por primera vez, no sale marcada en el mapa, el metro tampoco tiene los mapas del entorno, esos que sirven para ubicarse cuando uno está perdido. Salgo a la superficie, no sé donde estoy, regreso a la estación busco sin éxito el mapa de entorno. Vuelvo a la superficie, con cara de "hola, soy turista, estoy perdido" trato de comunicarme con los nativos europeos, en inglés, les muestro donde pretendo ir, sigo las indiciciones y me pierdo, camino y camino, sé que voy en la dirección contraria... pero no sé donde ir. Luego de casi una hora, cuando la noche esta pronta a llegar, encuentro mi hostal ubicada a cinco minutos de la estación del metro. No lo puedo creer.

Días después, luego de despedirme de Bernardo, el brasileño que conocí en el hostal, me dirigo con mi mail de comprobante a retirar mi pasaje a la boleteria de la estación de trenes, sorpresa la señora no habla inglés... si se lo imaginaron bien, habla checo. Trato de explicale, que existe un país llamado Chile, donde conocemos el internet y las compras online, aun estoy seguro de que no me entendió, la cosa es que regreso más tarde con mi mochila y mi mail, me subo al tren, explico toda la historia de nuevo, que la maquina para retirar el pasaje sólo estaba en Italia, y yo iba para allá, etc etc etc... El inspector luego de creerme, toma mi mail y me dice: -Sí, éste papel te sirve, el único problema es que es para mañana!!!


sábado, agosto 8

...

Suena Gepe, siento como su voz suena fuerte desde mi habitación, tengo la música más fuerte de lo normal, llevo casi dos horas escuchandolo, no le digo nada. A veces me incorporo y canto con él, no me sé todas sus canciones.

Hace mucho rato, escuché "Victoria Roma", me acordé inmediatamente de su video, ese que subí a Facebook cuando ví, me acordé también de los comentarios que hicieron sobre ese post. La relación de ellos via webcam, mientras él está en New York y ella acá en Chile, espero esté en la calle New York, esa cortita que hay en pleno centro.

Bad Day de Daniel Powter, fue un himno hace tres años, incluso era mi ringtone especial del celular, esa canción también tiene de protagonistas a una pareja, que recorren la ciudad desfasados por treinta minutos y que interactúan por medio de unos dibujos en un cartel de publicidad, vándalos si lo vemos desde un punto de vista más críticos, tiernos si nos centramos en su historia.

Pensé en otros vídeos que valen la pena ver, seguro hay millones en ese mar de información que es Youtube, pero no puede recordar ninguno. Me esfuerzo una vez más, pero Gepe sigue cantando y prefiero se

...Podemos hablar y nunca decir nada más
cuando con decimos
siempre se olvida todo...

domingo, agosto 2

Cruzando la línea imaginaria, Parte II

Mentí, debo reconocerlo, hace diez días cuando hablé en mi anterior post, mentí.

Al cruzar la línea imaginaria ahora en sentido contrario me di cuenta que mentí, el paisaje cambia radicalmente, atrás queda la vegatación que aparece en tierras bolivianas, parece que esa línea que no veo, pero sé que existe hace algo, al otro lado, del chileno, no crece nada. Nada, pero esa nada da lugar a un maravilloso desierto, miles de colores, volcanes con fumarolas, cielos limpios.

El camino atraviesa salares, disparo tantas veces puedo mi cámara fotográfica, vicuñas y flamencos posan, parece no importarles quedar inmortalizados. Cada vez la ciudad está más cerca, miles de casas aparecen en el horizonte, he llegado a Calama.

Sentado en el aeropuerto, marco numeros en mi celular, un par de llamadas, minutos después arriba de un taxi iba a mi destino, el reencuentro es inevitable. La puerta se abre, ahi están, en el mismo lugar que nos despedimos hace ya casi tres años. Nos abrazamos, reimos y nos volvemos a abrazar. Todo es como antes.

sábado, julio 25

Cruzando la línea imaginaria

Cuando aterrizaba el avión en el aeródromo El Loa, gratamente vi a través de la ventanilla, como el verde, sí el verde, ha avanzado ganándole la batalla al desierto. Ese desierto que me cobijó por un año y medio. Pensé en lo fácil que sería reconocer a la persona que me esperaba, hasta que me doy cuenta que en el norte chileno, peruano o boliviano es casi lo mismo, todos bajitos y morenitos.

Recojo mi maleta, leo mi nombre en un cartel, saludo y sigo al señor camino a nuestra Land Cruiser con patente boliviana, recorremos la circunvalación calameña, trato de recordar todo o cuan cambiado está después de casi dos años. Sorpresa!! Han terminado el paso nivel, de seguro es la obra más eterna del MOP.

Sentado miraba fijo por la ventana, en mi cabeza palabras decían, ahí está el San Pedro y San Pablo, no logro recordar como se llama el pequeño volcán a los pies del San Pedro, de seguro Pamela lo recuerda, pienso. Más al sur está el Putana, a lo lejos veo el Licancabur.

Pasamos por la Estación San Pedro, recuerdo la entrevista de la única habitante, que contaba que lavaba la ropa los días de lluvia, ahora ella no necesita lavar. El camino nos lleva por el costado del Poruña, más adelante atravesamos los salares de Ascotán y Carcote, a lo lejos se ve Ollagüe nuestro pueblo fronterizo. Timbran mi pasaporte, ahora es el turno de pasar por la aduana de Bolivia.

Un policía flaquito recibe mi pasaporte y formulario, me pregunta por mi visa de trabajo (el cual lo llama de otra forma), miro al chofer, no hay forma de pasar como turista. Pienso que hasta acá llega mi viaje, algo me dice el policía en alusión a mi conciencia. Estúpidamente creo que me está pidiendo plata, que hago abro mi billetera y le doy? Si no es eso, la cagó y me gano la PLR a Ollagüe.

Finalmente me timbra el pasaporte, me cobra tres mil bolivianos, consulto el equivalente en pesos chilenos, son dos mil cien, eso vale el adhesivo que le ha pegado a mi formulario, vuelve a hablar de la conciencia, ahora si me queda claro, me pide plata, saco un billete de cinco mil. He comprado mi ingreso a Bolivia por sólo dos mil novecientos pesos. Me advierte que cuando salga debo hacerme el loco, de seguro deberé pagar algunos pesos para regresar a Chile.

Recordé a Raquel, en los inicios del reality, (poner voz de Raquel) los invito a atravesar esta línea imaginaria que nos trasladara a 1810, 1910 etc. Esa línea imaginaria cruce yo, aunque diferencias no encontré porque del lado chileno y boliviano el paisaje era igual.

Después de dos horas desde la aduana, ingresamos a faena, ahí estoy una hora conversando con el guardia esperando que alguien me vaya a recoger y así comenzar esta aventura.